¿Es posible mantenerse en forma durante las vacaciones?

Las vacaciones pueden presentar un riesgo para sostener una figura saludable. Es un instante de relajación en el que se desacelera el ritmo y se goza de los placeres de el alimento. Y si además de esto has hecho un esmero para perder peso, los encantos del reposo de verano pueden arruinar tus logros. No obstante, es posible gozar de esta etapa y no engordar. Solo ten presente los próximos consejos.

Prueba nuevas comidas mas que sean saludables

Como es lógico, si estás en una tierra extranjera desearás probar las exquisiteces tradicionales que esta ofrece. Mas trata de seleccionar los que ofrecen frutos, vegetales y una cantidad menor de carnes. Si lo piensas un tanto, el alimento habitual se realiza con ingredientes naturales y difícilmente engorda, salvo que te llenes de demasiado de un solo género de platos.

Por servirnos de un ejemplo, evita comer en cantidad las que contengan demasiado de un solo género de carne como la de cerdo. Tampoco te rellenes demasiado con legumbres que pueden sobresaturar tu estómago. Trata ante todo de comer variado, sosteniendo el colorido en tu dieta.

Controla las cantidades

Comer bien realmente depende de la cantidad de comida que se ingiere. Y el primer pecado que comenten los vacacionistas es el de reiterar un plato, solo por el hecho de que están divirtiéndose. Esto es particularmente contraproducente, por el hecho de que hace que el metabolismo se ponga lento y procese con complejidad los comestibles.

De ahí que puedes comer y gozar de el alimento, mas sin pasarte de un plato. Aun puedes gozar de un buen postre y sin sentirte culpable. Solo recuérdalo… ¡Uno es más que suficiente!

Puedes ir al restaurant, eso está bien. Tras todo, descansas y desearás gozar de las comidas sin cocinar. Mas, como afirmamos ya antes, lo mejor es hacer resoluciones conscientes en lo que se refiere a el alimento. Elije del menú lo más saludable. Todo sitio tiene opciones con carnes magras y vegetales que son exquisitas.

Para tomar solicita agua y no abuses de la ingesta de vino. Evita las gaseosas, y no comas mucho pan mientras que esperas a que lleven el alimento hasta tu mesa. Asimismo come un solo plato, no repitas tu porción. Concéntrate en la sensación de saciedad que probablemente te va a haber dejado el que saboreaste.

Si caes en tentaciones, que sean saludables

Hay veces que se comente un fallo muy básico y es el de regresar a consumir comestibles procesados. Lo más frecuente es consumir comida morralla, pensando que es inofensiva a lo largo de las vacaciones. Especialmente si se hace un recorrido en auto por la senda dónde es simple adquirirla en estaciones de servicio. Y la consecuencia se advierte en frente de la balanza al regresar de las vacaciones.

Para eludir esto, lleva una vianda personal con comestibles saludables. Pueden ser frutas frescas, o bien emparedados de pan integral con embutidos ligeros. Asimismo lleva mucha agua fresca para eludir tomar bebidas azucaradas como las gaseosas.

Efectúa actividades físicas a lo largo de las vacaciones

El paso de una vida activa a una vida sedentaria es probablemente el primordial causante del incremento de peso a lo largo de las vacaciones. Si tienes un reposo demasiado pasivo y no gastas energías, lo más lógico es que se acrecienten tus reservas de grasas en el abdomen.

A fin de que esto no suceda, ten vacaciones activas. Haz excursiones para conocer el sitio, participa de actividades de senderismo, ciclismo, natación, gimnasia acuática o bien recorridos de procesión. Esto va a hacer que tu reposo sea considerablemente más entretenido, y sostendrás tu figura al tiempo.

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