Efecto Rebote: ¿Qué es y por qué ocurre?

Generalmente, el efecto rebote es una consecuencia del descenso brusco de peso, es decir, cuando se adelgaza mucho, en muy poco tiempo. Ocurre con frecuencia cuando se realizan dietas restrictivas y dietas milagro, porque no son una forma saludable de perder peso. Las personas que siguen cada dieta de moda que aparece, que se someten a planes alimentarios muy estrictos, y que se valen de suplementos y pastillas para bajar de peso, son muy vulnerables a sufrir este fenómeno, que les puede dejar consecuencias físicas y psicológicas.

¿Qué es el efecto rebote?

El efecto rebote, o efecto yo-yo, es la recuperación del peso perdido luego de realizar una dieta estricta o de consumir ciertos fármacos para adelgazar. Cuando se abandona la dieta, o las pastillas, se puede volver al peso inicial con el que se comenzó e incluso llegar a un peso superior.

Causas posibles del efecto rebote

Estos son algunos de los mecanismos que pueden causar el temible efecto rebote:

  • Se realizó una dieta milagro o una dieta extrema, durante la cual se permitía ingerir muy pocas calorías y/o se eliminaban grupos enteros de alimentos o nutrientes, por ejemplo, la dieta de Dukan, la dieta cetogénica, la dieta de la piña, la dieta del limón, la dieta del huevo, solo por nombrar algunas.

    Las dietas de muy bajo valor calórico (menos de 800 kilocalorías por día) predisponen a sufrir el efecto rebote porque ponen al organismo en una situación de privación y lo que cuerpo hace para compensar esta falta de calorías es disminuir el metabolismo basal y aprovechar eficientemente cada caloría que se ingiere. Así, llega un momento en que se empieza a ganar peso nuevamente. Es un mecanismo que nos permitió subsistir en los períodos durante los cuales el hombre fue nómada y cazador.

    Las dietas que eliminan un nutriente o grupos de alimentos en particular, como es el caso de la dieta cetogénica que elimina los hidratos de carbono, ponen al cuerpo en un shock metabólico que favorece el descenso y la quema de grasas. Este tipo de dietas pueden llevar a graves daños en cerebro, corazón, hígado y riñones.

  • Se perdió peso a causa de las famosas píldoras “quemagrasas”. La mayoría de las drogas para bajar de peso o reducir la masa grasa son un engaño y un riesgo para la salud. Es muy común que mientras se toman ciertas pastillas o suplementos se pierda peso, pero al suspender su consumo (generalmente porque la persona que las toma nota algún síntoma o signo extraño) se produce el efecto rebote. Y, por supuesto, no son pastillas inocuas, sino que incluso en cortos períodos de tiempo pueden perjudicar la salud.
  • No se generaron hábitos alimentarios saludables, sino que se siguió estrictamente una dieta y, al abandonar esa estructura, la ingesta se descontroló y condujo a una recuperación repentina del peso. El aprendizaje es fundamental para poder bajar de peso y, una vez que se llega a un peso saludable, poder sostenerlo a lo largo del tiempo. Si se vuelve a los malos hábitos alimentarios, rápidamente se recobra el peso.
  • Se utilizaron laxantes y diuréticos que provocan deshidratación, entonces la pérdida de peso se produjo por una reducción del porcentaje de agua en el cuerpo. Algunas dietas muy bajas en calorías, o que eliminan los hidratos de carbono también generan una disminución de la cantidad corporal de agua.
  • Disminuyó la masa muscular porque el tratamiento nutricional no fue acompañado con un programa de actividad física, entonces por cada kilogramo (o libra) perdido, se perdió grasa y también músculo.

    El músculo es un tejido metabólicamente activo que gasta energía continuamente. Cuando se reduce la masa muscular, baja el gasto de calorías y se favorece el aumento de peso. Además, es un tejido rico en agua, por lo que si se pierde músculo, también se reduce el porcentaje de agua corporal.

    La actividad física será fundamental para adelgazar y para mantener el nuevo peso a lo largo del tiempo.

Para adelgazar no existen soluciones mágicas. Es un proceso que implica llevar una alimentación equilibrada y practicar actividad física, con el fin de bajar de peso y, paralelamente, modificar la composición corporal, disminuyendo la masa grasa y aumentando la masa muscular.

Como conclusión, se puede decir que el efecto rebote es una respuesta del organismo a la pérdida de peso no saludable.

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